Conceptos
Tasación vs. avalúo fiscal: en qué se diferencian y cuándo usar cada uno
El avalúo fiscal del SII y la tasación comercial responden a objetivos distintos. Qué mide cada uno, por qué difieren tanto y cuál te sirve en cada trámite.
21 de julio de 2026 · 5 min de lectura
Dos cifras que miden cosas distintas
El avalúo fiscal lo determina el Servicio de Impuestos Internos con tablas normativas de superficie, materialidad, año y zona, y su función es servir de base para el impuesto territorial (contribuciones). No busca reflejar el precio de mercado.
La tasación comercial estima el valor al que la propiedad podría transarse hoy entre partes informadas, usando transacciones comparables reales, estado de conservación efectivo y condiciones del sector.
Por qué la diferencia suele ser grande
En comunas de alta demanda el avalúo fiscal puede quedar muy por debajo del valor comercial, porque las tablas se actualizan por reavalúos periódicos y no siguen la dinámica del mercado. En sectores con deterioro del entorno puede ocurrir lo contrario.
Tampoco recoge factores decisivos de mercado: orientación, vista, piso, calidad del edificio, ampliaciones regularizadas o gastos comunes.
Cuál usar en cada situación
Para contribuciones y ciertos cálculos tributarios, el avalúo fiscal es la referencia oficial. Para vender, comprar, negociar, repartir una herencia, respaldar un aporte societario o discutir un precio, se necesita una tasación comercial.
En posesiones efectivas es habitual que se use el avalúo fiscal como base del trámite, pero repartir entre herederos sobre esa cifra genera acuerdos desequilibrados: conviene tener además la valoración de mercado.